Celebration - 10 de mayo de 2019

es - Celebración por la Paz


Canto : elegir según los contextos.


Jesús, al enviar a sus discípulos en misión, les dijo : « Cuando entréis en una casa, decid primero : “Paz a esta casa”. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz ; si no, volverá a vosotros » (Lc 10,5-6).
Dar la paz está en el centro de la misión de los discípulos de Cristo. Y este ofrecimiento está dirigido a todos los hombres y mujeres que esperan la paz en medio de las tragedias y la violencia de la historia humana. La “casa” mencionada por Jesús es cada familia, cada comunidad, cada país, cada continente, con sus características propias y con su historia ; es sobre todo cada persona, sin distinción ni discriminación. También es nuestra “casa común” : el planeta en el que Dios nos ha colocado para vivir y al que estamos llamados a cuidar con interés.
Vivimos el desafío de una buena política. La paz es como la esperanza de la que habla el poeta Charles Péguy ; es como una flor frágil que trata de florecer entre las piedras de la violencia. Sabemos bien que la búsqueda de poder a cualquier precio lleva al abuso y a la injusticia. La política es un vehículo fundamental para edificar la ciudadanía y la actividad del hombre, pero cuando aquellos que se dedican a ella no la viven como un servicio a la comunidad humana, puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción.
Canto : Paz en la tierra, paz en las alturas…
Un gran proyecto de paz. Hemos celebrado los setenta años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que fue adoptada después del segundo conflicto mundial. Recordamos a este respecto la observación del Papa san Juan XXIII : « Cuando en un hombre surge la conciencia de los propios derechos, es necesario que aflore también la de las propias obligaciones ; de forma que aquel que posee determinados derechos tiene, asimismo, como expresión de su dignidad, la obligación de exigirlos, mientras los demás tienen el deber de reconocerlos y respetarlos ».
La paz, en efecto, es fruto de un gran proyecto político que se funda en la responsabilidad recíproca y la interdependencia de los seres humanos, pero es también un desafío que exige ser acogido día tras día. La paz es una conversión del corazón y del alma, y es fácil reconocer tres dimensiones inseparables de esta paz interior y comunitaria :
- la paz con nosotros mismos, rechazando la intransigencia, la ira, la impaciencia y -como aconsejaba san Francisco de Sales- teniendo “un poco de dulzura consigo mismo”, para ofrecer “un poco de dulzura a los demás” ;
- la paz con el otro : el familiar, el amigo, el extranjero, el pobre, el que sufre... ; atreviéndose al encuentro y escuchando el mensaje que lleva consigo-
- la paz con la creación, redescubriendo la grandeza del don de Dios y la parte de responsabilidad que corresponde a cada uno de nosotros, como habitantes del mundo, ciudadanos y artífices.
(Mensaje del Papa Francisco con motivo del día de la Paz 2019)


Canto : Paz en la tierra, paz en las alturas…


Credo de la Paz


Creo en la paz, Padre bueno,
en la paz que es fruto de la justicia,
que no engendra exclusiones de nadie
ni genera odios ni broncas.


Creo en la paz que se construye
en el respeto al otro.
En la no agresión,
en la resolución de conflictos
y no en la confrontación.


Creo en la paz que enseñó Jesús,
Que es fraternidad de hermanos,
compasión con el otro,
solidaridad afectiva,
compromiso de piel con el que sufre.
Paz que no es personal
sino social y comunitaria.


Creo en la paz
que se enseña desde niño,
Que se mama en la casa
o se transmite en la escuela.
Creo en la paz de los hechos
No en la mentira de las palabras.
Las palabras se las lleva el viento,
dice la sabiduría popular,
Muéstrame tu paz en hechos


Creo en la paz
Que es entrega generosa
y que se construye con sacrificio
y aporte personal y grupal.


Creo en la paz que se suda,
que no se compra.
Creo en la paz que se crea y se inventa,
Que nace de la creatividad, del diálogo,
del compartir voluntades, alegrías,
y proyectos de vida.


Creo en la paz
Que sabe perdonar y empezar de nuevo.
Creo en la paz
Que nace de un corazón nuevo.


Pero, sobre todo, Padre,
Creo en la paz que nace
del pequeño aporte de cada uno,
Cuando siendo instrumentos de tu paz,
y haciendo los pasos de Francisco,
y tantos otros de nuestro tiempo,
hacemos viva la justicia, la igualdad,
la libertad, y la solidaridad
en los actos de cada día,
donde se juega la vida y se construye
la utopía, como brote de primavera,
de un mundo en paz de verdad.


Oración de San Francisco
Señor, haz de mí instrumento de tu paz. Donde haya odio, que yo ponga amor.
Donde hay ofensa, que yo ponga perdón. Donde haya error, que yo ponga verdad.
Donde haya duda, yo ponga fe. Donde haya desesperanza, que yo ponga esperanza
Donde haya tinieblas que yo ponga luz. Donde haya tristeza, que yo ponga alegría.


Haz que yo no busque tanto el ser consolado como consolar,
El ser comprendido como el comprender,
él ser amado como amar.


Porque dando es como se recibe, olvidándose de sí mismo es como se encuentra,
Perdonando es como se obtiene perdón.
Muriendo es como se resucita
Para la vida eterna