Témoignages - 5 de enero de 2017

es - Visibilizar la falta de trabajo decente 2


Dona es inmigrante rumana. Está casada y tiene un hijo de 11 años. Los tres están en Elche ya que en su país la situación está bastante mal. Tienen a la familia desperdigada. Una hermana está en Londres, otros familiares en otras ciudades de España, etc. pero su madre y tíos están en Rumanía.


Dona trabaja limpiando casas y su marido ha encontrado trabajo hace unos meses. Llevaba casi dos años en paro. Llegan a fin de mes de manera apurada y ella tiene que hacer muchísimas horas para tener lo más básico.


Ahora en vacaciones van a ir una temporada a Rumanía, pero Rober, el marido de Dona, se tiene que quedar en Elche puesto que después de tanto tiempo sin trabajar no puede renunciar ahora al trabajo que tiene.


La situación influye en todo: dificultades para los libros y materiales escolares para el niño, éste tiene que quedarse muchas veces solo puesto que no hay familiares cercanos para que lo puedan cuidar mientras los padres trabajan y tampoco tienen dinero para escuelas de verano o cuidadores, la salud de Dona también se resiente, puesto que muchas veces come un bocadillo al mediodía mientras va de casa a casa, a veces no ha comido al mediodía…


La falta de trabajo o cuando se tienen trabajos precarios condicionan muchísimo el sufrimiento de la gente, por no llegar a lo más básico, por sentirse que pierden la dignidad como personas y como hijos/as de Dios.