News - 1ro de marzo de 2016

es - Un drama que dura demasiado: masacres en Butembo Beni (RDC)

A nuestros hermanos y hermanas de la familia de la Asunción de la Diócesis de Butembo-Beni.
Objeto :
Mensaje de apoyo y de comunión con la misión de nuestros hermanos y hermanas de la Diócesis de Butembo-Beni.
Con ocasión de nuestro encuentro de los Consejos Generales, del 4 al 6 de Enero de 2016, hemos sido informados de los últimos acontecimientos de la sangrienta Navidad que han vivido los habitantes de Mbau-Oicha, y, últimamente el jueves 7 de enero, también en Luofu.
En este momento crucial, mientras las masacres continúan sembrando el terror en el seno de la población y de los cristianos a cuyo cargo están ustedes, nosotros, los miembros de los Consejos Generales de la familia de la Asunción (Religiosas de la Asunción, Agustinos de la Asunción, Oblatas de la Asunción, Hermanitas de la Asunción, Orantes de la Asunción), queremos manifestar nuestra compasión hacia todas las familias martirizadas en estas continuas masacres. Oramos por los innumerables inocentes, hombres, mujeres y niños. Les manifestamos también nuestra solidaridad y nuestro apoyo en el ministerio de acompañamiento, tan exigente y delicado en las actuales circunstancias, en el que ustedes continúan comprometidos en la cercanía de las familias desamparadas. Las consecuencias de estas atrocidades son numerosas en diversos niveles ; la vida de las familias se encuentra perturbada por el éxodo rural masivo en búsqueda de la seguridad en las ciudades ; el hambre, causada por la dificultad de trabajar los campos con el riesgo de ser ejecutado ; las enfermedades psicológicas a consecuencia de los traumatismos que implican estas matanzas.
Queridos hermanos y hermanas : ante estas situaciones tan difíciles, los animamos a proseguir con buen ánimo y entrega total su compromiso apostólico, en colaboración con los demás agentes de pastoral, y con su Obispo, Monseñor Melchisedek Sikuli. Es un trabajo de reconstrucción y de defensa de la vida para rechazar las fuerzas negativas que siembran el terror y la muerte.
Son ustedes, testigos de la esperanza recibida de Cristo muerto y resucitado, junto con la Iglesia universal y todas las personas buena voluntad, la única fuerza apoyo en el caminar de este pueblo martirizado. Por cierto que no es fácil perseverar en la lucha frente a las continuas asechanzas. Pero tenemos confianza : ¡no tendrá el mal la última palabra ! Fijos los ojos en Cristo, continúen sacando de su Corazón, desbordante de amor y de misericordia, la fuerza para caminar en la fe. Nos ha prometido estar con nosotros cada día hasta la consumación de los siglos. Caminen en la esperanza del Resucitado cuya presencia activa al lado de ustedes es una fuerza inconmensurable. Es Él quien les da la fuerza de perseverar con amor y compasión al lado de su pueblo martirizado.
Por nuestra parte, tomamos el compromiso de informar a cada miembro de la familia de la Asunción para expresar nuestra comunión con lo que ustedes viven. Continuaremos sosteniéndolos con nuestra oración y sensibilizando a cuantas personas sean capaces de hacerse el eco de la voz de estos pobres inocentes. Imploramos la presencia de Nuestro Señor Jesucristo sobre todos ustedes para que los colme de su gracia y les inspire en toda circunstancia las palabras y los gestos que nacen de su Corazón misericordioso, animándolos a continuar su servicio al lado de esta población sufriente.
Tengan la seguridad, queridos hermanos y hermanas, de nuestra cercanía y de nuestra comunión en la oración.
Roma, 11 de Enero de 2016