Divers - 16 décembre 2015

fr - La credibilidad de la Iglesia pasa a través del camino del amor misericordioso y compasivo.

El Papa Francisco va a proclamar el 8 de Diciembre el Año de la Misericordia. Para este año nos propone un objetivo : “Ser misericordiosos como el Padre” y como trasfondo la parábola del hijo pródigo.
¿Por qué el año jubilar de la misericordia ? El Papa Francisco quiere que tengamos “la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signos vivos del obrar del Padre” (Misericordiae Vultus 3 (MV) ). Un encuentro que tiene un carácter contemplativo : Contemplar a Jesucristo, Él es “el rostro de la misericordia del Padre” (MV 1), y una misión : hacer más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes. La misericordia es la palabra clave del actuar de Dios hacia nosotros. Y esto lo hace visible y tangible. “Como Él es misericordioso, así estamos nosotros llamados a ser misericordiosos los unos con los otros”. (MV 9). La credibilidad de la Iglesia se juega en el amor misericordioso y compasivo que se debe traducir en gestos hacia las personas más vulnerables. “Abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de la dignidad, y sintámonos provocados a escuchar su grito de auxilio” (MV 15).