News - 11 de noviembre de 2016

es - Colombia: La Paz es el camino...y se hace camino al andar.


Nuestro país, Colombia, ha sido testigo de muchos años de guerra, con todo lo que ha implicado de sufrimiento, asesinatos, masacres, terrorismo, atentados, enfrentamientos guerrilla-ejército, bandas criminales, grupos fuera de la ley…. Con mucha esperanza, desde hace más de 4 años se inició un camino de búsqueda, de expectativa en que finalmente se concretaría un acuerdo para la paz entre gobierno y movimiento armado FARC en la mesa de negociación de la Habana (Cuba)


La esperanza parecía recobrarse, al vislumbrar a través de los diálogos la posibilidad de emprender el camino hacia la paz. La cercanía de los acuerdos nos llevó, en y desde los grupos a los que pertenecemos, a orientar nuestros esfuerzos para desentrañar el contenido de estos acuerdos, darlos a conocer y desarrollar una reflexión conjunta. En general, los acuerdos, como lo da a conocer un analista político, en un 90% se refieren a beneficios del país: reforma rural integral para los campesinos, reforma política para limpiar la política y ampliar la democracia, estrategia y plan contra el narcotráfico, reparación para los 7 millones de víctimas que ha dejado este conflicto doloroso, reconocimiento del aporte de la mujer, hacer memoria de mujeres que siguen en pie más allá del enfoque de género Tan solo el 10%se refiere a las FARC y a sus compromisos de verdad , justicia y reparación, a su participación en la vida política sin armas y su reintegración a la vida civil.( León Valencia analista, politólogo y autor Colombiano, ex guerrillero del ELN


Vivimos dos fechas muy importantes en las que se empezó a saludar la Paz: la firma de los acuerdos el 23 de junio, esperábamos que la gente saliera a las calles a celebrar este primer paso, con la confianza de una respuesta masiva, no fue así. El 26 de septiembre, una nueva celebración, la firma definitiva, ese día, la plaza de Bolívar de Bogotá se vistió de blanco con miles de personas que sin cansancio gritábamos “si se puede !!”, nos fundimos en un abrazo gozoso en medio de lágrimas y gritos de alegría. Teníamos la certeza que el resultado sería un SI masivo, un SI a la anhelada paz. No obstante este sentimiento, poco a poco vimos cómo la apatía de la gente, los mensajes agresivos y parcializados se multiplicaban….Sin embargo, la certeza de la cercanía de la paz nos sostenía.


El día del plebiscito, día lluvioso, precedido del huracán Matthew que impidió la votación en algunos lugares y como un presagio de lo que estaba por venir, fuimos viendo con asombro como el No triunfaba, superando al SI, con un pequeño margen, un poco más de 60.000 votos, y cómo aumentaba la cifra del abstencionismo hasta llegar al 62%. El papel que jugaron algunas Iglesias tanto Evangélicas como Católica fue realmente desconcertante, doloroso.


Ante este resultado, quienes teníamos esperanza de un apoyo fuerte de los Colombianos a los acuerdos de la Habana, no pudimos contener los sentimientos de asombro, llanto, rabia, desconcierto, miles de preguntas contemplando un país radicalmente polarizado entre el SI y el NO. El acuerdo quedó en el limbo. Constatamos con dolor cómo se manejó por seguidores del NO, liderados por el expresidente Uribe, un trabajo de desinformación, de desorientación, con mensajes cargados de mentiras, de presentación parcializada y de acuerdo a sus intenciones con los Acuerdos de la Habana, logrando cumplir su propósito: generar en miles de colombianos odio, rabia, indignación contra el grupo de las FARC, contra los acuerdos… hay demandas contra esta campaña sucia, todo parece sumirse en la impunidad.


Más allá del desconcierto, en medio de la oscuridad en que quedó nuestro país, han surgido como una Luz de esperanza numerosas iniciativas, para hacer renacer la esperanza en que es posible seguir el trabajo hacia la construcción de la Paz, como lo ex presa la CRC (Conferencia de Religiosos de Colombia) “ han surgido iniciativas a nivel Nacional, para promover la Paz, animar la reconciliación y un acuerdo en el menor tiempo posible que asegure la unidad en el País, en torno a la dignidad humana y al bien común” “Jóvenes por Colombia”POR TODO LO QUE NOS UNE Y EN CONTRA DE TODO LO QUE NOS SEPARA “QUE LA PAZ SEA LA VICTORIA DE TODOS


Una red social se va tejiendo por todos los rincones de la Patria para dejar oír la voz de los jóvenes, de la gente común, de los sin partido, de los independientes, la voz de los 7 millones de víctimas del conflicto, de hombres y mujeres que responden al grito común como dice la canción “ no podrán amordazar su voz, porque es fuerte el grito de los pobres”, el grito de los que anhelamos un país en paz .


Numerosas iniciativas, como una ola ciudadana por el SI, han ido surgiendo poco a poco: marchas multitudinarias promovidas por universitarios de diferentes planteles; la toma de Bogotá por Indígenas, campesinos, Afrocolombianos, víctimas y representantes de diferentes organizaciones, con presencia de un número significativo de población civil representando varios departamentos, todo a una Voz: “Acuerdos YA !


El anuncio del premio nobel de la Paz nos sorprendió, afirmamos como lo dijo el presidente, que “...el premio era especialmente para las víctimas” ello nos dio un respiro y nuevas energías para seguir trabajando, releyendo y buscando alternativas. Se hace necesario ahondar en la dimensión de la paz, recuperar la confianza por la Paz, creer que es posible que podamos en un plazo corto, de nuevo Saludar la Paz, esperarla a la vera del camino, y abrazarla juntas/os.


El nuevo Pacto por la Paz no está siendo fácil pero tampoco imposible. Tenemos confianza que el Presidente lidera el proceso, que los representantes del No, no veten el nuevo Acuerdo, porque no tienen el derecho a hacerlo, y que los Colombianos/as sigamos en pie, haciendo camino al andar.


Nos anima el ejemplo de los jóvenes, quienes colocaron carpas en la plaza principal de Bogotá, para ser presencia permanente y exigente hasta que se firmen definitivamente los acuerdos; ejemplo que ha sido extendido en diferentes ciudades continuando en una fuerte campaña de movilización.


No tenemos el derecho a decaer en este esfuerzo, nos es preciso mantener la resistencia civil afirmando que es posible una Colombia en Paz… La Paz está en camino, pero se hace camino al andar ! Juntas/os avancemos, desde nuestros contextos de familia, barrio, grupo, comunidad, organizaciones, con una sola bandera, LA BANDERA BLANCA DE LA PAZ, con la esperanza de un nuevo amanecer de nuestra Patria. T


ermino con esta proclama, haciéndome eco de la mayoría de nuestro pueblo:


Queremos el fin de la guerra YA! No queremos más muertos, ni secuestrados, ni una víctima más por la guerra! Exigimos un Acuerdo Definitivo de Paz entre el Gobierno de Colombia y las Farc YA!


Hilda Coronado, hermanita de la Asunción