News - 23 de febrero de 2017

es - Archidiócesis de Kinshasa


Mensaje del S. E. Cardenal Laurent Monsengwo Pasinya,


Arzobispo de Kinshasa.


Kinshasa, el domingo 19.02.2017


Queridos hermanos y hermanas,


1. Con toda la nación y el conjunto de nuestro pueblo, nos inclinamos ante la memoria del Presidente Etienne Tshisekedi, icono de la democracia.


2. Sin embargo, en estos últimos tiempos, la situación de seguridad es preocupante en la República Democrática del Congo en general, y en Kinshasa, en particular. Aumenta el miedo, la cólera, también la incertidumbre. Hemos conocido con indignación la noticia de que el sábado 18 de febrero de 2017 se ha incendiado parte del Gran Seminario de Malole por parte de gente incívica, que han sembrado el terror entre las carmelitas vecinas de dicho seminario en Kananga, en la provincia de Kasaï Central. Señalamos también actitudes descorteses frente a miembros de la Iglesia católica (protagonizadas por jóvenes el martes 7, el viernes 10 y el sábado 11 de febrero 2017 en el Arzobispado de Kinshasa, creando una atmósfera de pánico) Además, el domingo 19 de febrero 2017, la parroquia sainte Dominique de Limete Ha sido visitada por una veintena de jóvenes mal intencionados. Estos han profanado la iglesia: Han volcado el tabernáculo, el altar ha sufrido serios daños, han roto los bancos, hasta han intentado incendiar la iglesia. Los daños materiales son importantes. La comunidad de Padres Oblatos de la calle 10 de la zona residencial han sufrido también. Señalamos y condenamos con fuerza estos hechos que rozan la barbarie.


3. Estos acontecimientos permiten ver que el objetivo es la Iglesia católica y esto de forma intencional, con el fin de torpedear su misión de paz y de reconciliación, en el momento en que la Cenco continúa su misión de intermediación en el centro diocesano. En comunión con la Cenco, sostenemos su trabajo y todos sus esfuerzos para lograr un Estado de derecho a fin de que se establezcan las instituciones destinadas a gestionar el país, para mejorar las condiciones de vida del pueblo congoleño, cuya miseria no cesa de crecer, y garantizar las libertades fundamentales y la dignidad humana.


4. Recordamos que la Cenco no juega más papel que el de mediador. Son los políticos lo que deben reconocer con humildad, delante de la nación y de la comunidad internacional sus inclinaciones políticas y la indecencia de sus opciones egocéntricas que conducen a la paralización y al bloqueo de las instituciones. Ellos asumirán su responsabilidad ante la historia.


5. Invitamos con premura a unos y otros a dar prueba de sabiduría, de contención, de espíritu democrático para resolver la cuestión de la elección del Primer ministro y los otros temas vinculados a éste, con el fin de decantar la crisis que se prolonga y amenaza con poner en peligro las elecciones previstas para finales de este año según los acuerdos de San Silvestre, cuya aplicación espera urgentemente el pueblo congoleño.


6. Con todos los obispos denunciamos estos actos de violencia susceptible de hacer caer de nuevo a nuestro país en un caos indescriptible. Invitamos a las autoridades de nuestro país a detener esta escalada de tensión y a asegurar la protección de los bienes y de las personas, en particular el patrimonio de la Iglesia católica que está fuertemente amenazado.


7. Que el Señor acorde a nuestro país una paz duradera en la justicia, la verdad y el amor del pueblo, por los que el Presidente Etienne Tshisekedi ha luchado sin tregua. No ensuciemos su memoria. Démosle el homenaje merecido, rezando por la salvación de su alma. Que la Virgen María, Madre del Redentor, Nuestra Señora del Congo y Reina y de la Paz nos obtenga de su Hijo, la Paz en abundancia.


Card. Monsegwo Pasinya.


Archevêque Kinshasa.


Nota: Original en francés en formato pdf arriba a la derecha de esta página.