Prieres - 4 de marzo de 2015

es - Orar el 8 de Marzo

 En 1977 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional. Nos unimos hoy especialmente a todos los esfuerzos que en el mundo y a lo largo de la historia, mujeres y hombres, han llevado a cabo por la igualdad de derechos entre géneros, que están propiciando un cambio de sistema patriarcal y machista que oprime, humilla y hasta mata a unas y oprime y desfigura la plena humanidad de otros. Nos unimos especialmente también a las víctimas.

  • Comenzamos nuestra oración cantando a una mujer, María, pilar de   nuestra fe:
          CANTEMOS AL SEÑOR UN CANTO NUEVO
           UN CANTO A LA MUJER,
           PORQUE ELLA ES EL PILAR 
           DE NUESTRA HISTORIA
           LA ROCA DE LA FE.
 
         1. Una Mujer quisiste que sirviera
           para ahuyentar las sombras de la noche. 
           Una Mujer nos trajo Luz al mundo,
           por ella Dios bajó a ver a los hombres.
         2. Una Mujer quisiste que quitara
           la espada de la mano del tirano;
           por la Mujer nos vino Jesucristo
           que nos libró glorioso del pecado.
         3. Es la Mujer María siempre Virgen,
           Mujer Fuerte probada en los dolores.
           El Poderoso Dios quiso encarnarse
           en el espejo y Madre de los hombres.
  • Dejamos un momento de silencio para hacer memoria de tantas mujeres “pilares”, de tantas mujeres que sostienen, nutren, gestionan la vida, hacen posible avanzar la historia cotidianamente… Podemos nombrarlas en voz alta,… es una manera de visibilizarlas, de dignificarlas, de darles espacio público,…
  •  
  • Con todas ellas recitamos: 
    Amo a los hombres y les canto.
    Amo a los jóvenes, desafiantes jinetes del aire,
    planeadores de mundos diferentes.
    Amo a los obreros, esos sudorosos gigantes morenos
    que salen de madrugada a construir ciudades…
    Amo, compasiva y tristemente, 
    a los complicados hombres de negocios
    que han convertido su hombría en una sanguinaria máquina de sumar
    y han dejado los pensamientos más profundos, 
    los sentimientos más nobles
    por cálculos y métodos de explotación.
    Amo a los poetas -bellos ángeles lanzallamas-…
    Amo a los pintores -hombres colores-…
     
     
    A todos amo con un amor de mujer, de madre, de hermana,
    con un amor que es más grande que yo toda,
        que me supera y me envuelve como un océano
    donde todo el misterio se resuelve en espuma...
    Amo a las mujeres desde su piel que es la mía.
    A la que se rebela y forcejea con la pluma y la voz desenvainadas,
    a la que se levanta de noche a ver a su hijo que llora,
    a la que llora por un niño que se ha dormido para siempre,
    a la que lucha enardecida en las montañas, 
    a la que trabaja -mal pagada- en la ciudad,
    a la que gorda y contenta canta cuando echa tortillas
    en la pancita caliente del comal,
    a la que camina con el peso de un ser en su vientre enorme y fecundo.
    A todas las amo y me felicito por ser de su especie…
    Me felicito por ser y por haber nacido,…
    por las flores que se mecen en los caminos
    y los pensamientos que, desenfrenados, 
    alborotan en las cabezas,
    por los llantos y las rebeliones.
Mc 5,21-43 o Mc 7, 24-30
Tiempo de silencio y de contemplación de la escena, de la manera en la que Jesús se relaciona con estas mujeres, de los gestos, las palabras, los silencios, lo espacios,… de lo que se transforma en el encuentro entre Jesús, un hombre, y ellas, mujeres, … de las llamadas salvadoras que nos susurra el Dios de la Vida, de nuestra Historia. 
 
  • Padrenuestro
  • Acabamos agradeciendo, de nuevo de la mano de María, que el Señor se fije en cada ser humano y desee su felicidad, su plenitud. Agradeciendo que siga posibilitando la liberación, cantamos
           MAGNIFICAT, MAGNIFICAT,
           MAGNIFICAT ANIMA MEA DOMINUM.
           MAGNIFICAT, MAGNIFICAT,
           MAGNIFICAT ANIMA MEA.