Divers - 24 de octubre de 2014

es - La vida en su misterio

La vida en su misterio es una experiencia de interdependencia en la diversidad, todos los seres vivos dependemos unos de otros. La naturaleza en su sabiduría y belleza ha ido acumulando y diversificado las especies para que puedan sobrevivir, la biodiversidad del planeta y la socio diversidad de pueblos y culturas presente en la humanidad es una riqueza que muy a menudo no hemos sabido valorar ni respetar. Los fundamentalismos, la discriminación, la imposición de una única manera de ver la vida, pensar y sentir el mundo, son a menudo el caldo de cultivo de los grandes conflictos que desangran hoy a grandes poblaciones y nos arrincona a un callejón sin salida.

La interculturalidad es una manera de dialogar, de construir humanidad, de reconocer, intercambiar y relacionarse entre culturas y pueblos diferentes , de manera que cada uno(a) se sienta respetado, valorado para aportar lo mejor de si en este intercambio. El papa Francisco nos recuerda también en la EG No 117 “ que la unidad nunca es uniformidad sino multiforme armonía que atrae.” 

 La relación con el otro(a) en su diferencia nos ayuda a crecer en humanidad, y aunque la cultura global y el desarrollo tecnológico nos conecta con facilidad y rapidez nunca antes sospechada, somos conscientes que relacionarnos y comunicarnos es una decisión. No basta que el otro, que el diferente esté ahí…he de dejarme tocar, escuchar aquello que se me puede regalar si estoy atento(a), no se trata de imponer ni uniformar, de lo contrario matamos la vida que pudo dar este encuentro: el pobre que me desinstala, la fragilidad que hace sacar posibilidades escondidas, el migrante que en su diferencia y en su grito me puede enfocar la mirada, el o la que tiene una manera de sentir y vivir la experiencia del misterio que abre dimensiones desconocidas…

Acojamos la invitación a vivir la interculturalidad, para “Buscar la comunión a través del respeto, de la solidaridad y la disponibilidad a dejarnos cambiar y enriquecer por el otro”

Sr. Sandra, ra