News - 6 de octubre de 2014

es - Jornada Mundial por el Trabajo Decente

Declaración de las organizaciones de inspiración católica respecto al Trabajo Decente y la Agenda de Desarrollo post-2015

Como contribución al debate del marco de desarrollo post-2015, nosotros, las organizaciones de inspiración católica1 reafirmamos que la ruta más efectiva para superar la pobreza y la actual crisis económica mundial se encuentra estrechamente conectada con el fomento del trabajo decente y el apoyo a la protección social adecuada. Por tanto, afirmamos con seguridad que «el trabajo humano es una llave, probablemente la clave esencial, para toda cuestión social, si intentamos ver realmente esa cuestión desde el punto de vista del bien del hombre».2 Reconocemos los retos a los que se enfrenta la humanidad que vive en un mundo globalizado y que lucha por hacer frente a los recursos limitados, por desarrollar y promover las oportunidades para unos medios de subsistencia sostenibles, y por construir la paz. Creemos que la erradicación de la pobreza requiere un compromiso conjunto del que son responsables los gobiernos, los empresarios y las organizaciones de trabajadores, el sector privado y la sociedad civil. Estos compromisos se basan en la dignidad humana, los derechos y responsabilidades humanas y la solidaridad. Este documento constituye una contribución para la reflexión y el debate global sobre la Agenda de Desarrollo Post-2015, ya que contamos con una gran experiencia en el sector privado, así como en las actividades mundiales de programación práctica y diseño de políticas, desde la base hasta niveles globales, a veces en colaboración directa con los Estados, las organizaciones internacionales y otras organizaciones de la sociedad civil. Instamos y apoyamos a la comunidad internacional en sus esfuerzos por renovar el compromiso de toda la familia humana para erradicar la pobreza por medio del fomento de trabajo decentey de de buena calidad y la protección social para todos los trabajadores de todos los sectores de la economía, incluida la economía informal. Nos preocupa particularmente la situación de los jóvenes y los emigrantes que, a pesar de ser una parte importante de la solución a la crisis financiera, se enfrenta a retos cada vez más grandes y difíciles a este respecto.
Apoyamos el esfuerzo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para incluir el programa de trabajo decente en el marco de desarrollo post-2015, reflexionando y animando los principios expresados en la Declaración de Filadelfia de la OIT (1944) que declara que el trabajo no es mercancía. En particular, este artículo se pronunció en 1931 en la encíclica papal Quadragesimo Anno, un componente esencial de la doctrina social de la Iglesia católica.

continua en el documento PDF. Clic arriba a la derecha