Celebration - 2013

es - Meditación macro-ecuménica inspirada en la espiritualidad maya

El 22 de abril se celebra el día internacional de la Tierra. Muchos son los pueblos autóctonos que nos recuerdan una justa relación con la Madre tierra. Una relación de respecto, de afecto y de reverencia que puede inspirar hoy nuestra visión, nuestras actitudes y compromisos.

Para una celebración comunitaria en grupo, taller, asamblea, reunión, encuentro...

Introducción

(En la medida de posible, se va instalando el altar progresivamente…)

Los indígenas mayas quemaban el pom (incienso), encendían candelas y se dirigían a las esquinas de la Madre Tierra (los cuatro puntos cardinales), cargadas de un rico simbolismo vital y religioso, pues forman una cruz. En el mundo maya los cuatro lados del mundo son representados por colores:

  • El ROJO es el ORIENTE, donde nace el Sol, donde nace la Vida. El Oriente es imagen del Autor de la Vida. Por eso el color rojo quiere simbolizar la "Vida que viene de Dios". Y su número es el UNO.
  • El NEGRO es el PONIENTE, donde se pone, muere el Sol, donde, en cierta forma, acaba la jornada, una época, la existencia, la vida. Da paso a la noche, cuando los hombres y mujeres duermen (experimentan anticipadamente la muerte). Es también el lugar de la maldad. Pero también el momento del pensar, del evaluar. Su número es el DOS.
  • El BLANCO es el NORTE, lugar de donde viene la muerte a los hombres y mujeres mayas. Hacia el norte queda el frío, las heladas que destruyen las siembras, la vida toda. También del norte vino el blanco, el barbado, a invadir la vida y la cultura del maya. Por eso el blanco y el norte son símbolos de la muerte del hombre. Su número es el TRES.
  • El AMARILLO es el SUR. Pacífico, lugar de abundancia y prosperidad. Su número es el CUATRO, número completo, cabal.
  • En el centro de la cruz está la vida del hombre y de la mujer mayas: su color es el VERDE, que representa la abundancia de las cosechas, la plenitud de la vida.

El animador comenzará invitando a los presentes a formar un círculo, y les explicará brevemente el sentido de esta oración. Puede haberse construido en medio la cruz maya con los distintos colores, con candelas encendidas. O puede construirse la cruz a la vez que se explica. Si hay dificultad, puede hacerse una explicación simplemente oral.

Tras la breve explicación, invitará a todos a volverse hacia el poniente y guardar unos momentos de silencio e interiorización.

  • A continuación hacen la invocación referente a Oriente dos personas (hombre y mujer, una cada párrafo). Tras otro momento de silencio, el animador invita a todos a girarse hacia el Poniente. Otras dos voces hacen la invocación correspondiente. Y lo mismo se hace hacia el Norte y hacia el Sur.
  • Para la quinta invocación se vuelven hacia el interior del círculo. El animador les invita a entrelazar las manos, o a pasar los brazos por encima de los hombros de los compañeros.
  • Se puede acabar con un gesto comunitario acorde con la naturaleza del grupo o sus objetivos de trabajo. En todo caso, un canto puede ser siempre adecuado.
  • Si se desea una mayor participación se puede multiplicar el texto y repartirlo al comenzar. La asamblea contesta a la primera parte de cada invocación con la oración que va en cursiva.

Puestos en círculo, después de escuchar al animador, todos se giran hacia Oriente, hacia el este

  •  Del ORIENTE viene el Amanecer, el Día, la Esperanza, la Fuerza... hechos sol, luz, color, savia y crecimiento.
    Sol de nuestras vidas, Energía original: haz brotar en nosotros el anhelo incontenible de comulgar con la Vida que se entrega y que no acaba. (Todos se vuelven hacia Poniente)
  • El PONIENTE nos recuerda la muerte del sol, la, entrada en la noche, el silencio, la intimidad, el descanso, el sueno como anticipo de la Muerte.
    Fuente de la Vida, Autor siempre joven de los siglos: te damos gracias por el Tiempo que nos regalas para vivir, porque nos permites trabajar y descansar, gastar y renovar cada noche nuestras fuerzas. Ayúdanos a dar gratis lo que gratis recibimos. (Se vuelven hacia el Norte)
  • Las corrientes frías del NORTE causan las heladas que destruyen las cosechas. Del Norte vienen las carabelas conquistadoras del sistema de Muerte que nos oprime y esclaviza secularmente
    Enigma de los siglos, Misterio de la Historia, que callas ante el sufrimiento de los inocentes, que dejas a los humanos la responsabilidad de la Historia, con todos sus crímenes y sus enormes posibilidades. Danos la luz de la conciencia, la voz de la denuncia, la energía de la lucha, la fuerza de la unión.

(Se vuelven hacia el Sur)

  • El Viento del SUR nos acerca la fragancia de la esperanza de los pobres, la fuerza de los que sufren, la unión de los pequeños, la utopía de los rebeldes.
    Utopía de todos los Pueblos, Solidaridad Universal: Tú que sacudes a los cobardes, despiertas a los resignados y sublevas a los Pobres. Ayúdanos a crear contigo un mundo sin dueños ni señores, sin siervos ni oprimidos, de libertad y dignidad, de Mujeres y Hombres Nuevos. (Se vuelven hacia el interior del círculo)
  • La mirada hacia DENTRO nos devuelve la conciencia de nosotros mismos. La mirada hacia los hermanos nos enciende en amor y solidaridad. No estamos solos. Somos muchos. Caminamos juntos.
    Comunidad Total, antes y después, más allá y más acá de la Muerte: estrecha la fraternidad universal hasta que nos sintamos, con todos los seres, en la misma barca, la misma aventura, la misma casa, la gran familia, el Mundo Nuevo.

¡AMÉN, SHALOM, SAUIDI, AXÉ, ALELUYA!