Projets - 29 septembre 2010

fr - USA, Viviendo en La Frontera

En Chaparral, Nuevo México, USA, casi frontera con México, las RA “vimos arder la zarza” y aquí nos invitó Dios a “andar a pie descalzo, escuchar y conmovernos”, como Él mísmo, con el clamor de la Frontera. Aquí estamos desde Enero del 2001.

En esta parte del desierto de Chihuahua, habita un pueblo que vive constantemente entre riesgos y esperanzas. Los riesgos y esperanzas de un futuro mejor también para ellos/as. Es un pueblo de hombres y mujeres fuertes, que necesita trabajar y luchar contra la pobreza que ha generado el Tratado de Libre Comercio entre los campesinos e indígenas mexicanos. Gente que ha corrido en la noche y pagado miles de dólares para que algún “coyote” los pase al “otro lado” y poder trabajar y ayudar un poco a la familia en México. Familias de los famosos Braceros, que, años atrás, trabajaron duro para sacar adelante la economía de USA y se regresaron México. Gente que ha tenido que huir de la violencia brutal causada por el narcotráfico. Familias que han visto asesinar a alguno de sus seres queridos y han decidido buscar mejor suerte. Jóvenes que creen que “en USA, sí se puede salir adelante”. Muchas familias tienen ahora hijos/as ciudadanos, y otros con papeles o “sin papeles”.

Aquí es donde la larga experiencia de sufrimiento de la comunidad hizo “explotar” la Solidaridad que habita en el corazón de la gente. Esta Solidaridad sigue haciendo posible hoy el apoyo emocional, escolar, económico y social de varias de las familias afectadas por la ruptura familiar. Es conmovedor ver el interés, los gestos de cercanía y ayuda eficaz que brotan a cada paso entre la comunidad migrante. Vivir en la Frontera es vivir atentos/as.

Con las redadas surgió la urgencia de proveer servicios legales, que no existían en nuestra área. Con la ayuda económica de una fundación de Nuevo México y el apoyo legal de la Diócesis del Paso, TX, iniciamos en Casa María Eugenia, dos días a la semana, una oficina temporal de servicios migratorios. En Enero se abrirá una oficina a tiempo completo a cargo de la Diócesis de Las Cruces, en un poblado cercano y más accesible que Chaparral.

Dos de las hermanas dan clases de inglés en el Community College acompañando y apoyando así a la comunidad adulta migrante. El deseo de poder acompañar el crecimiento de sus hijos/as en este país, y de ser “miembros activos” en la comunidad, hace siempre “cruzar nuevas fronteras” a aquellas personas que quieren forjar un futuro mejor. Vivimos y crecemos en la Frontera, donde el corazón se ensancha y se encoje con el latir de dos pueblos.

Chabela Galbe, RA
Chaparral, NM